Nombres alternativos
Melancolía; Desánimo; Tristeza; Desilusión; Desmotivación; Cambios en el estado de ánimo
Cuidados en el hogar:
Si usted presenta depresión durante dos semanas o más, debe ponerse en contacto con el médico, quien le puede ofrecer opciones de tratamiento. Sin importar si presenta una depresión leve o una depresión mayor, las siguientes medidas de cuidados personales pueden ayudar:
- Duerma bien
- Consuma una dieta nutritiva y saludable
- Haga ejercicio regularmente
- Evite el consumo de alcohol, marihuana y otras drogas psicoactivas
- Involúcrese en actividades que normalmente le den felicidad, incluso si no siente deseos de hacerlo
- Pase el tiempo con familiares y amigos
- Trate de hablar con clérigos o consejeros espirituales quienes pueden ayudar a darle sentido a experiencias dolorosas
- Piense en la oración, la meditación, el tai chi o la biorretroalimentación como formas de relajarse o sacar a flote las fortalezas interiores
- Agregue ácidos grasos omega-3 a la dieta, los cuales se pueden obtener del pescado de agua fría como el atún, el salmón o la caballa
- Tome folato (vitamina B9) en forma de un suplemento multivitamínico (400 a 800 microgramos)
Si la depresión ocurre en los meses de otoño o invierno, ensaye con fototerapia usando una lámpara especial que simula la luz del sol.
Muchas otras personas ensayan con una hierba popular que no requiere receta médica llamada la hierba de San Juan. Algunos estudios sugieren que este remedio puede servir para la depresión leve, pero no para la depresión moderada o severa. Tenga cuidado con esta hierba, ya que tiene muchas interacciones potenciales con drogas y NO SE DEBE tomar con antidepresivos recetados, píldoras anticonceptivas, inhibidores de proteasa para VIH, teofilina, warfarina, digoxina, reserpina, ciclosporina o loperamida. Consulte con el médico si está pensando en utilizar esta hierba para la depresión leve.
En caso de presentarse depresión moderada a severa, probablemente el plan de tratamiento más efectivo será una combinación de orientación psicológica y medicamentos.
Se debe llamar al médico si:
Llame al 911, a una línea nacional de ayuda en casos de suicidio o acuda a la sala de urgencias más cercana si tiene pensamientos suicidas, un plan para cometer suicidio o intenciones de hacerse daño o lastimar a otros.
Llame al médico de inmediato si:
- Escucha voces que no existen.
- Presenta episodios frecuentes de llanto con poca o sin ninguna provocación.
- Ha tenido sentimientos de depresión que perturban la vida laboral, escolar o familiar por más de dos semanas.
- Presenta tres o más de los síntomas de depresión.
- Piensa que uno de los medicamentos que está tomando actualmente puede estar causándole depresión. Sin embargo, NO cambie ni suspenda los medicamentos sin previa consulta con el médico.
- Cree que debe reducir el consumo de alcohol, un miembro de la familia o un amigo le ha pedido que lo haga, se siente culpable con relación a la cantidad de alcohol que consume o el alcohol es lo primero que bebe en la mañana.
Lo que se puede esperar en el consultorio médico:
Se hace la historia clínica completa, una entrevista psiquiátrica y se realiza un examen físico para tratar de clasificar la depresión como leve, moderada o severa y ver si hay una causa subyacente tratable (como consumo excesivo de alcohol o baja actividad de la tiroides). Por lo general, se recomienda hospitalización cuando el suicidio parece posible.
Es de esperar alguna exploración de los asuntos y eventos asociados con los sentimientos de depresión. El médico hará preguntas acerca de:
- El estado de ánimo depresivo y otros síntomas (sueño, apetito, concentración, energía).
- Posibles factores estresantes en la vida y los sistemas de apoyo en el lugar.
- Si alguna vez han cruzado por su mente pensamientos para terminar con su vida.
- Consumo de alcohol y drogas, y los medicamentos que esté tomando en la actualidad si los hay.
El tratamiento varía de acuerdo con la causa y gravedad de los síntomas depresivos, así como las preferencias personales del paciente. La terapia más efectiva para una depresión moderada o severa es una combinación de medicamentos antidepresivos y psicoterapia; mientras que para la depresión leve, la asesoría y las medidas de cuidados personales sin medicamentos pueden ser suficientes.
Si está tomando otros medicamentos para otros propósitos que pudieran causar depresión como efecto secundario, es posible que sea necesario cambiarlos. Sin embargo, NO cambie ni deje de tomar ningún medicamento sin consultar con el médico.
Para las personas que se encuentran tan deprimidas que son incapaces de valerse por sí mismas o que tienen una tendencia suicida y no se les puede cuidar de manera segura en la comunidad, puede ser necesaria la hospitalización psiquiátrica.
Prevención:
Los hábitos de vida saludables pueden ayudar a prevenir la depresión o disminuir las posibilidades de que se presente de nuevo. Dichos hábitos abarcan alimentarse de manera adecuada, hacer ejercicio regularmente, aprender a relajarse y no consumir alcohol ni drogas.
La asesoría le puede ayudar en los momentos de aflicción, estrés o desánimo. La terapia de familia puede ser particularmente importante para los adolescentes que se sienten deprimidos.
Si se siente socialmente aislado o solitario, trate de involucrarse en servicios voluntarios o en actividades grupales.