Tratamiento:
Tomar líquidos generalmente es suficiente en casos de una deshidratación leve. Es mejor suministrar con frecuencia pequeñas cantidades de líquido, utilizando una cuchara o una jeringa, en vez de forzar al bebé o al niño a beber una cantidad grande de líquido de una sola vez, ya que esto puede producir más vómito.
Las soluciones de electrolitos o las paletas de helados son especialmente efectivas y están disponibles en las farmacias. Las bebidas para deportistas contienen mucho azúcar y pueden causar o empeorar la diarrea. Igualmente, se debe evitar el uso del agua como primer recurso de reemplazo de líquidos en bebés y niños.
En los casos de deshidratación moderada a severa, puede ser necesaria la hospitalización del paciente y la administración de líquidos intravenosos. El médico intentará determinar y luego tratar la causa de la deshidratación.
La mayoría de casos de virus estomacales (también llamada gastroenteritis viral) tiende a resolverse espontáneamente después de unos cuantos días. Ver también: diarrea
Expectativas (pronóstico):
El rápido reconocimiento y tratamiento de la deshidratación suele producir buenos resultados.
Complicaciones:
La deshidratación severa no tratada puede producir convulsiones, daño cerebral permanente o muerte.
Situaciones que requieren asistencia médica:
Se debe llamar al 911 (en los Estados Unidos) si un adulto o un niño presentan los siguientes síntomas:
- Vértigo
- Mareo
- Letargo
- Confusión
Se debe llamar al médico de inmediato si un adulto o un niño presenta cualquiera de los siguientes síntomas:
- Ausencia de producción de lágrimas
- Ojos hundidos
- Ausencia o poco gasto urinario durante 8 horas
- Piel reseca que regresa a su posición lentamente al pinzarla en un pliegue
- Resequedad en la boca y en los ojos
- Fontanelas hundidas en la cabeza de un bebé
- Latidos cardíacos rápidos
- Sangre en las heces o en el vómito
- Diarrea o vómito en bebés menores de dos meses de edad
- Desgano o inactividad
Igualmente, los padres deben consultar con el médico si no están seguros de si están funcionando o no los intentos por darle los líquidos apropiados al bebé.
Asimismo, se debe buscar asistencia médica si:
- Se presenta una enfermedad combinada con la incapacidad de retener líquidos.
- El vómito se ha presentado en forma continua durante más de 24 horas en un adulto o más de 12 horas en un niño.
- La diarrea ha durado más de 5 días en un adulto o en un niño.
- El bebé o el niño es mucho menos activo de lo usual o está irritable.
- El adulto o el niño presenta micción excesiva, especialmente si hay antecedentes personales o familiares de diabetes o la persona está tomando diuréticos.